¡HARÍA CUALQUIER COSA POR MIS HIJOS!

Todos los que somos padres hemos dicho o pensado esta frase más de una vez. La decisión de entregar hasta la vida por nuestra descendencia subyace en cada uno de nuestros corazones. Pero nuestra pregunta ahora es… ¿En verdad usted estaría dispuesto a hacer cualquier cosa por ellos?

Si es así, prepárese, concéntrese y asimile lo siguiente: Si está dispuesto a todo por sus hijos, simple y sencillamente ame a su cónyuge como a sí mismo, ¡pero en toda la dimensión de la expresión! Le aseguramos que esto traerá a sus hijos una invaluable herencia de bendición y los vestirá del verdadero éxito en la vida.

Para los hombres, ningún éxito puede ser mayor que estar con la mujer de su pacto, la madre de sus hijos, la mujer de su juventud, sentada a su lado y viendo los dos juntos a su descendencia crecer sanos espiritualmente.

¿Hay algo más grande que eso…? ¡No lo hay! Nadie nos podrá robar esa herencia espiritual. Ese legado que usted le deja a su descendencia, esas huellas profundas que sus hijos tienen en su camino, les dirá por dónde ir. ¿Se imagina a sus hijos diciendo?: “Ahora mismo tengo problemas con mi pareja, pero… ¿qué hacían mis padres? Claro, dialogaban y se perdonaban… ¡Yo tengo que hacer eso!”.

¡Eso debe estar grabado es sus corazones! A veces queremos que nuestros hijos escuchen de nosotros grandes discursos y sabios consejos de padres ejemplares, pero su hijo no está listo para escucharlo a usted, él está listo (y deseoso) de observarlo, mirarlo y admirarlo. Lo que usted hace habla más fuerte que sus propios discursos y es lo que realmente queda grabado en el corazón de sus hijos.

Debe saber que ese corazón es como el cemento fresco, en él usted puede dibujar y hacer cosas, pero cuando el cemento está duro ¿habría algún modo de escribir algo? De ninguna manera. Llegará el momento en que el corazón de ellos estará tan impregnado con las enseñanzas de sus padres, que a cualquier otra persona le será imposible grabar algo negativo en él.

Necesitamos asumir nuestra responsabilidad y luchar. ¡Para nadie es fácil! Y de hecho es difícil porque la sociedad tiene a la mano una “fácil y práctica solución”: el divorcio. Pero recuerde que apenas usted agita la bandera del divorcio, aunque sea como amenaza, usted también abre las puertas para que sus hijos sean atacados por este mal.

Y no solo eso, sus nietos y las siguientes generaciones también se pueden ver afectados por el divorcio ¿y todo por qué? Porque ni al abuelo ni a la abuela les dio la gana de asumir su responsabilidad y dijeron “¡Mejor nos separamos! Déjame a mí con mis cosas, yo no estoy dispuesto a cambiar, no quiero perdonarte ni quiero hacer nada, déjame en paz, quiero vivir tranquilo”.Estamos en un tiempo en que la renuncia personal se ha convertido en la mayor de las quimeras, y permanentemente vivimos pensando en cómo satisfacer nuestras necesidades ¡siempre a expensas de los demás!

Es paradójico escuchar que el que se separa quiere “vivir tranquilo”. ¿Se ha preguntado usted si una familia puede vivir tranquila después de una separación? ¿Qué hay de los hijos, nietos y de las siguientes generaciones?¡Necesitamos asumir la responsabilidad y luchar! Cuando sus nietos hablen de usted, haga que hablen de ese abuelo maravilloso, y de esa abuela tierna y dulce. Así les estará dejando un legado incorruptible que nadie se los arrebatará. Es hermoso ver a una pareja avanzada en edad, sentados en una mesa de comedor y tener en la misma mesa a los hijos, nietos y bisnietos, sanos y seguros en los caminos del Señor. ¡Qué mayor éxito humano hay si no es ése!

UN ABUELO MUY ESPECIAL

¿Cómo quiere pasar a la historia de su familia? Quizás usted sea recordado como el abuelo o la abuela que luchó y estuvo dispuesto a morir a él o ella misma para dar vida a los demás miembros de su familia. Quizás -sin quererlo- sea recordado como el abuelo renegón que tuvo una gran oportunidad, que lo invitaron a renovar los votos hechos en su matrimonio, pero que simplemente se paró terco y necio haciendo las cosas a su manera “porque así lo he hecho siempre”.

Nosotros queremos ser esos abuelos que sientan a sus nietos sobre sus rodillas y que les cuentan cómo la familia ha vivido en integridad a lo largo de los años. Definitivamente no hay un cuadro más hermoso. Crear una descendencia íntegra ha sido un reto para nosotros, y sé que también lo ha sido o quizás lo sigue siendo para usted.

Innumerables veces nos hemos encontrado con gente que nos ha dicho: “¡Qué lindos y obedientes te han salido tus tres hijos!”. Nosotros solamente sonreímos pensando en la frase que hemos escuchado: “¿Te han salido?” ¡La gente no puede imaginarse el tiempo que hemos tenido que invertir en ellos y todos los momentos difíciles que hemos tenido que pasar! Pero toda semilla buena que siembres dará su fruto, ¡y así fue con nuestros hijos!

Nosotros decidimos cumplir a cabalidad con el propósito de crear una descendencia íntegra y de bien. Pero esta ardua tarea no la hubiéramos podido llevar a cabo sin un ingrediente indispensable para todo matrimonio: El poder del amor.

Dios nos ha dado el verdadero amor como una herramienta de gran poder para transformar nuestra vida matrimonial. Él le hará conocer su matrimonio como un pacto eterno, le hará encontrar a ustedes dos un elevado propósito siendo uno y le permitirá deleitarse siendo generoso con su cónyuge. El amor le hará disfrutar de las diferencias, desatará perdón y traerá bendición. Si el verdadero y genuino amor está en su matrimonio, lo heredará a su descendencia. No lo dude.